"La Señora March"
Virginia Feito
★★★★★
Esta novela psicológica de Virginia Feito, explora las profundidades de la inseguridad, el orgullo y la paranoia en la vida de una mujer de la alta sociedad de Nueva York.
La historia sigue a la señora March, una esposa que vive a la sombra de su esposo George, un escritor exitoso, quien ha publicado con mucho exito su ultima novela.
Cuando la señora March comienza a sospechar que el personaje desagradable de la novela de su esposo está basado en ella, su vida da un giro sombrío y desencadena una serie de eventos que sacan a la luz su pasado turbio.
La novela es un viaje de autodescubrimiento y locura, donde la señora March se enfrenta a sus propios miedos y obsesiones, desmoronándose lentamente en una espiral de sospecha y alienación.
Los personajes
Señora March- La protagonista de la novela
Su vida se define en gran medida por su relación con su esposo, George, y por su necesidad de encajar en los estándares de la sociedad
George March -Es el esposo de la señora March
un exitoso escritor cuya última novela despierta la paranoia de su esposa.
Jonathan - El hijo de la señora March y George.
Un hijo consebido por las razones equivocadas quien libra sus propias batallas mentales y que aunque aparece brevemente, deja ver una relación tensa y complicada con su madre.
Marta- la sirvienta de la señora March
Marta representa un punto de contacto con la realidad y la racionalidad, pero la señora March, cada vez más sumida en su paranoia, ve su ayuda con recelo.
Los vecinos y figuras sociales
Estas figuras ayudan a intensificar su sensación de paranoia y a profundizar su preocupación constante por las apariencias.
La Paranoia de una Esposa Perfecta
La señora March es una mujer bien educada y una abnegada ama de casa, sin importar la ocasión, siempre estaba elegantemente vestida, toda su vida se habia preocupado por hacer lo que era socialmente aceptable, al grado de aparentar que la precencia de Paulette, la hija de George con su anterior esposa, no le parecia insoportable, sobre todo porque le quitaba la atención de su esposo con sus caprichos y risitas.
Esta casada con el famoso escritor George March, quien recientemente ha escrito la novela mas vendida de todos los tiempos, una novela que narra la vida de Johana, una prostituta demacrada y pasada de peso y que ha perdido su encanto con los hombres, quienes pagan por lástima sus favores sin usarlos y que resulta parecer detestable...
Esta novela esta en boca de todo el pueblo y los rumores parecen indicar que el Sr. March la ha escrito basándose en su propia esposa, la señora March.
Cuando la señora March se entera de los rumores, se siente humillada, la vida perfecta que siempre se ha esforzado en mantener se ha visto arruinada por las miradas que la asechan constantemente, pero George se empeña en afirmar que Johana es solo producto de su imaginacion, una mezcla de las mujeres que ha conocido en su vida y que no tiene nada que ver con ella.
La señora March siempre habia leido y opinado acerca de los libros de su esposo, sin embargo este último le habia parecido grotesco desde el inicio y lo habia dejado por ser demciado vulgar para su gusto, asi que no sabia a ciencia cierta cuál era la similitud que todos encontraban entre Johana y ella.
El hecho de que George ya tenia una hija con quien la señora March se veía obligada a convivir, la forzó a embarazarse y tener un hijo también, ahora Paulette o Paula como George la llamaba, dejaria de ser el centro de atrención; El embarazo para ella fue una época llena de satisfacciones, le encantaba la atención por parte de George y de sus vecinos, incluso le gustaba cuando los desconocidos la miraban en la calle y le hacian todo tipo de preguntas y despues de que Jonathan nació, ambos continuaron siendo los protagonistas de los comentarios de los vecinos; pero las cosas cambiaron cuando Jonathan comenzó a caminar, ya nadie los miraba, nadie se preocupaba por saber como estaban y eso a la señora March la llevaba de nuevo a esa sensación de inseguridad que siempre habia sentido.
Una Mirada a su Pasado
Su madre no era precisamente la mejor del mundo, la señora Kirby siempre se habia esforzado demaciado en cubrir las apariencias, todo debia ser perfecto, la familia perfecta, la hija perfecta, pero eso no se referia a ella, la señora March a diferencia de su hermana mayor Lisa no era perfecta. Era por eso que cuando se embarazó, estaba facinada con el hecho de que su hermana no tenia ningun hijo, ahora podía ser mejor que ella ante los ojos de su madre, quien siempre decía que las mujeres estaban hechas para tener hijos, pero en ese momento, su madre ya mostraba signos de senilidad y su padre ya habia fallecido, así que la posibilidad de escalar hacia la perfección se desvanecio; pero su hermana, quien se habia casado con un hombre muy distante de la figura de esposo perfecta que había imaginado en su adolescencia, aun no los tenía y eso le daba a la señora March una satisfacción propia.
Su infancia también estaba marcada por la precencia de Kiki, su gemela imaginaria, una niña con una personalidad totalmente contraria a la señora March, a Kiki no le daba miedo mostrar sus defectos, y tampoco le preocupaba la opinión de los demás, en algunas ocaciones, la señora March, decia que Kiki era su prima y que le escribía cartas solo para recordarle lo bella e inteligente que era, luego las mostraba a sus compañeras del colegio, pero al cabo de un tiempo, estas terminaron por saber que era ella misma quien las escribia con la mano izquierda para camuflar su letra, y dejaron de hablarle. Poco después, comenzó a maltratar físicamente a Alma, la señora del servicio, (que dicho sea de paso, era la única en la casa con quien podia platicar y quien realmente parecía interesarse por su vida), primero muy leve, casi sin maldad, pero después con saña, hasta que su madre la llevo a ver a un psicólogo, pero cuando este le dijo que la pequeña señora March padecia de falta de atención parental y que carecía de herramientas emocionales para controlar su desbordante imaginación, la mejor solución para la familia, fue despedir a Alma y no se habló mas del tema, lo que dejó a la señora March solo con Kiki, a quien ella misma se encargo de aniquilar en un arrebato de ira durante su adolecencia.
Por su parte, Jonathan era un niño retraido, casi no hablaba ni se involucraba en las platicas familiares, lo que motivó que en la cena de nochevieja que compartian en familia con Lisa y su esposo, este último, sugirió que debian llevar al niño a ver a un psicólogo, a lo que Lisa añadió que la misma señora March habia visitado uno cuando era apenas una niña, insinuanado incluso que no habia sido solo por el maltrato a Alma, dato que el resto de la familia, incluido George, ignoraban, puesto que era algo que a la señora March le provocaba una inmensa vergüenza, asi que solo se habia cambiado el tema y la velada habia continuado sin mas imprevistos.
Sospechas y Realidad
En el despacho de George, estaban las copias de los libros que habia escrito, y el libro de Johana no era la escepción, un dia, urgando entre los papeles del escritorio en busca de algun indicio de la vida de Johana, encontró un recorte del periódico con una noticia que la impactó, no solo por el contenido de la nota, sino por el hecho de que George la habia guardado con tanto recelo. Se trataba de la reciente desaparición de una joven mujer en el condado de Main, las dudas de la señora March no dejaban de atormentarla, ¿Porqué querria George conservar una noticia como esa?, ¿Sería tal vez, material para algun nuevo libro? o ¿Tenia George algo que ver con esa desaparición?...
Las dudas de la señora March creciéron aun más cuando dos cazadores encontraron el cadaver de la joven de la fotografía en el mismo bosque que el señor March visitaba frecuentemente en sus viajes de cacería y los reportes preliminares de la autopsia indicaban que Sylvia Gibbler habia sido brutalmente asesinada hacia un mes, poco despues de la desaparición. ¿Acaso Sylvia y George se conocían?, ¿Estaría George en ese lugar cuando Sylvia fue asesinada?, la señora March debia recordar las fechas en que su esposo habia salido de cacería, y si había notado algo diferente en su comportamiento a su regreso, esto era algo que le estaba quitando el sueño, esa sensacion de estar en alguna clase de peligro, aunque no podia decifrar porqué, despues de todo George no era capáz de hacer algo así.
La Obsesión de la Señora March
Aunado a los disgustos cada vez mas frecuentes a causa del libro de George y al acoso que ahora estaba sufriendo por parte de los fans de este, la señora March, se veia en la necesidad de investigar si su esposo era un asesino, ya que, si eso era cierto, y ella lo descubría, quedaria como una heroina que habia podido decifrar el caso sin mas ayuda que sus sospechas, asi que decidió mentirle a George diciendo que iría unos dias a visitar a su madre enferma, para poder viajar a la cabaña y hacer sus propias averiguaciones en el pueblo, lo que no le resulto dificil, ya que era un pueblo pequeño en donde todos se conocian y en un solo dia, logro averiguar que Sylvia vivia con su abuela y haciendose pasar por una reportera del The New York Times, logro que Amy, la mejor amiga de Sylvia que ahora estaba haciendole compañia a la abuela, le respondiera algunas preguntas e incluso logró entrar a la habitación, donde encontro lo que andaba buscando, un estante dedicado a los libros de George, incluso uno de ellos estaba autografiado, pero por mas que la señora March insistió en preguntar de diferentes maneras, como es que Silvia y su esposo se conocian, Amy se empeño en negarlo.
Una vez en casa, la señora March se dispuso a convertirse en Sylvia, compro una peluca con el corte de cabello que Sylvia usaba y la misma diadema que aparecía en aquella fotografía encontrada en el escritorio de George, incluso una vez a la semana, compraba melocotones del mismo tamaño que los que Sylvia estaba comiendo en las fotografias que habian aparecido en la prensa, solo para sentirse mas cercana a ella.
Un dia buscando la pitillera que le habia robado a Gabrielle entre la ropa de Jonathan encontró el recorte de periodico con la noticia de la desaparicion, junto con otros recortes y dibujos de la muerte de Sylvia, lo que la alarmó muchisimo e interrogó a Jonathan al respecto, quien dijo que su amigo Alec lo habia obligado a guardarlos, la señora March, no tardo en ir a buscar a la madre de Alec para reclamarle la mala influencia que su hijo representaba para Jonathan y decirle que no queria que volvieran a verse.
Un Viaje a la Locura
El cumpleaños del señor March estaba cerca y la señora March debia superar la velada que habia organizado para la presentacion del libro, pero esta vez, no sería una tarea tan facil, ya que Martha habia renunciado subitamente aquella mañana, asi que decidió enviar a Jonathan el fin de semana con la madre de George, lo que por un lado, evitaria que esta se presentara en la cena de cumpleaños, y por otro lado, alejaría a Jonathan de su padre, ya que ahora estaba mas convencida que nunca, de que era un asesino, tal vez incluso un asesino serial, lo que la obligaba a dormir con un cuchillo de la cocina debajo de la almohada.
Un dolor de muelas la llevó al consultorio del dentista quien la atendió un poco antes de la cita estipulada debido a que se encontraba muy nerviosa y al salir del consultorio, el efecto de los calmantes que se habia tomado antes de acudir a la consulta aunado a la anestecia la dejó muy aturdida, sin saber a ciencia cierta como habia llegado a casa, pero al llegar vió algo perturbador que la llevo a cometer un muy grave error.
CONCLUSION
La señora March es una historia inquietante que muestra cómo la fragilidad psicológica puede convertir hasta los pensamientos más mundanos en terrores incontrolables.
Virginia Feito ofrece una crítica aguda de la apariencia, el estatus social y la identidad en una sociedad que idolatra la perfección.
Al final, el lector se queda con una reflexión sobre el poder destructivo de la duda y la percepción distorsionada, y cómo la inseguridad puede ser el peor enemigo de uno mismo.
Nuestra opinión:
La trama de esta novela está llena de giros y vueltas, manteniendo al lector al borde de su asiento en todo momento.
Los personajes están bien desarrollados y el autor hace un gran trabajo al hacer que el lector se sienta involucrado en sus vidas y en el resultado de la historia.
Una de las cosas que más aprecié de este libro fue la atención al detalle que el autor prestó al entorno y la atmósfera.
Realmente me sentí como si me hubieran transportado al lugar donde se desarrolla la historia.
En general, recomiendo este libro a cualquiera que disfrute de una buena novela de misterio con personajes bien elaborados y una trama atractiva.
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